La tarde del 17 de julio de 2026 quedó marcada como un momento de celebración, reflexión y proyección en la Universidad de La Habana. En el Salón 300 del Centro de Convenciones del Edificio Varona tuvo lugar el acto de clausura de la Escuela Internacional de Verano 2026, un espacio que, durante casi tres semanas, se consolidó como punto de encuentro entre saberes, culturas y experiencias diversas.
Desde el 29 de junio, un total de 203 estudiantes y profesionales cubanos, junto a 31 participantes internacionales provenientes de México, Brasil, Rusia, Estados Unidos, Turquía, Haití, Portugal, Uruguay, Chile, Canadá y Austria, compartieron un programa académico y cultural de alto nivel. La edición 2026 no solo reafirmó el compromiso de la Universidad de La Habana con la excelencia académica, sino también su vocación de diálogo global.
El cierre del evento reflejó el impacto humano e intelectual de una experiencia que trascendió las aulas, fortaleciendo redes profesionales, generando nuevas alianzas y dejando una huella profunda en todos sus participantes.
Una edición marcada por la diversidad y el intercambio internacional
La Escuela Internacional de Verano 2026 destacó por su carácter inclusivo y plural. La presencia de estudiantes de once países permitió un intercambio enriquecedor, donde convergieron perspectivas académicas, culturales y sociales diversas.
Este entorno multicultural favoreció la construcción de lo que muchos participantes describieron como un verdadero “puente de saberes y culturas”. Las aulas se convirtieron en espacios de diálogo activo, donde las experiencias individuales se transformaron en aprendizaje colectivo.
Las actividades académicas y extracurriculares promovieron la interacción constante entre los asistentes, generando un ambiente propicio para la creación de amistades duraderas y futuras colaboraciones internacionales.
El balance académico de la Escuela Internacional de Verano 2026
El programa académico incluyó un total de 20 cursos, de los cuales 13 se desarrollaron en modalidad presencial o híbrida y 7 completamente virtuales. Esta estructura flexible permitió ampliar el alcance del evento y adaptarse a las condiciones del contexto.
Entre las propuestas formativas destacaron cursos como “Innovación y Emprendimiento” y “Marketing Digital como estrategia de negocios en entornos web”, que abordaron temáticas clave para el desarrollo profesional contemporáneo.
La agenda también incorporó espacios de reflexión académica y cultural de alto nivel. La conferencia inaugural, titulada “Universidad de La Habana: un patrimonio excepcional de la nación cubana”, impartida por el Dr.C. José Antonio Baujín, marcó el tono de una edición centrada en la identidad, la historia y la proyección institucional.
Asimismo, la conferencia de Sandra Lorenzano, “América Latina: crear entre la herida y la esperanza”, ofreció una mirada profunda sobre los desafíos y potencialidades de la región, resonando especialmente en el contexto actual.
La Jornada Científica Estudiantil de Economía Circular constituyó otro de los momentos relevantes, evidenciando el compromiso de los participantes con modelos de desarrollo sostenibles e innovadores.
Aprender y resistir: una experiencia desarrollada en tiempos complejos
La edición 2026 estuvo marcada por un contexto nacional e internacional particularmente desafiante. Las dificultades asociadas a la situación electroenergética del país obligaron a reajustar horarios y dinámicas, poniendo a prueba la capacidad organizativa y la resiliencia de todos los involucrados.
Lejos de convertirse en un obstáculo insalvable, estas condiciones reforzaron el sentido de comunidad y compromiso. Profesores, estudiantes y organizadores demostraron una notable capacidad de adaptación, garantizando la continuidad y calidad del programa.
“Sabemos que esta Escuela de Verano se ha desarrollado en un contexto nacional e internacional extremadamente difíciles, pero precisamente por eso, resulta aún más admirable el compromiso demostrado por todos ustedes.”
Estas palabras, pronunciadas durante el acto de clausura por la Dr.C. Lidie Perera Conde, sintetizan el espíritu de una edición que convirtió cada desafío en una oportunidad de crecimiento colectivo.
Reconocimiento a profesores, especialistas e instituciones coauspiciadoras
El éxito de la Escuela Internacional de Verano 2026 fue posible gracias al esfuerzo conjunto de un amplio grupo de profesores, especialistas y entidades colaboradoras.
Durante la ceremonia se reconoció el acompañamiento de instituciones coauspiciadoras como el Proyecto Hipótesis Universitaria, la FEU de la Universidad de La Habana, la Cátedra UNAM Cuba, SINERGIAS, Nufor SURL y el Grupo Hotelero Gran Caribe, cuyo apoyo resultó esencial para el desarrollo del programa.
También se destacó el papel de la Fundación Universitaria de Innovación y Desarrollo como articuladora de iniciativas que promueven la cooperación académica y el intercambio internacional.
Un cierre cargado de cultura, amistad y esperanza
El acto de clausura trascendió el carácter formal para convertirse en una celebración de la experiencia compartida. La jornada incluyó momentos de gran simbolismo, como la rifa, la rueda de casino y el brindis final, que reforzaron el sentido de comunidad construido durante el programa.
Las clases de salsa, el recorrido por el Hotel Nacional de Cuba, la visita al Centro Fidel Castro y el itinerario por la arquitectura del Vedado fueron parte de una programación cultural que permitió a los participantes acercarse a la realidad cubana desde múltiples dimensiones.
El Taller de Escritura Creativa, por su parte, ofreció un espacio íntimo de expresión, donde las vivencias personales se transformaron en narrativas compartidas.
La tradicional foto colectiva cerró la jornada como símbolo de una experiencia irrepetible, capturando no solo rostros, sino también historias, aprendizajes y vínculos construidos.
“Llegamos al cierre de esta edición con el corazón agradecido y la satisfacción de haber compartido jornadas de aprendizaje, intercambio y crecimiento colectivo.”
En ese ambiente emotivo, también resonó un mensaje que sintetizó el espíritu del evento:
“No se dejen desmotivar por las circunstancias, porque cada reto es también una oportunidad.”
La mirada hacia el futuro: Escuela Internacional de Invierno 2027
La clausura no solo marcó el final de una etapa, sino también el inicio de nuevas proyecciones. La Universidad de La Habana reafirmó su compromiso de continuar fortaleciendo estos espacios de intercambio mediante futuras ediciones.
La invitación quedó abierta para la próxima Escuela Internacional de Invierno 2027, concebida como una oportunidad para ampliar el alcance de esta iniciativa y seguir consolidando redes académicas internacionales.
La experiencia acumulada en esta edición servirá como base para perfeccionar los programas, incorporar nuevas temáticas y fortalecer la participación internacional.
Conclusiones
La Escuela Internacional de Verano 2026 demostró que la educación superior puede ser, al mismo tiempo, un espacio de excelencia académica y de profundo impacto humano. Más allá de los contenidos impartidos, el programa dejó una huella en quienes participaron, fortaleciendo valores como la solidaridad, la cooperación y la resiliencia.
En un contexto desafiante, la Universidad de La Habana logró sostener y proyectar un evento que reafirma su papel como referente en la articulación de iniciativas académicas internacionales.
Como expresó la Dra. Lidie Perera Conde:
“Nos despedimos con la esperanza de reencontrarnos en próximas ediciones, convencidos de que esta Escuela de Verano seguirá siendo un espacio de diálogo, cooperación y transformación.”
Así concluyó una edición que no fue solo un programa académico, sino una experiencia transformadora que fortaleció el sentido de comunidad universitaria y proyectó, hacia el futuro, nuevas posibilidades de encuentro y construcción colectiva del conocimiento.
